Nos sentimos MUY HUMANOS en este cole.
Y ser humano significa, no sólo conectar con la naturaleza, sino aceptar que somos naturaleza.
Podríamos hablar de los innumerables beneficios que la naturaleza aporta a nuestra salud: Mayor bienestar general, reducción del consumo de medicamentos, disminución de afecciones como el asma o la inflamación, mejora de la salud mental, disminución del estrés, regulación de los ritmos circadianos, disminución de los radicales libres, mejora de nuestra inmunidad innata…
O podríamos hablar de los también demostrados beneficios cognitivos: Mejora en las tareas atencionales o de memoria de trabajo, mayor concentración, inhibición de impulsos y autodisciplina, más motivación y compromiso con el aprendizaje, una mayor sensación de libertad y experiencia de aprendizaje, mayor creatividad…
Pero sobre todo, nos importa cómo NOS SENTIMOS cuando estamos en la naturaleza: libres, atrevidos, sincronizados, motivados, alegres, entusiasmados…
Estar en la naturaleza es VOLVER A CASA. Ser nosotros.
Si llueve salimos y nos mojamos, tocamos el barro, olemos el inconfundible aroma de las hojas frescas.
Si hace viento nos dejamos mecer por él, escuchamos su silbar, nos dejamos remover.
Y cuando el sol nos acompaña nos abrimos como girasoles, nos dejamos envolver y nos permitimos cerrar los ojos para soñar un momento.
En nuestro colegio los trimestres se acompasan a las estaciones que nos acompañan. Los cuentos, las tareas, las canciones, la decoración...Todo esto lo marcan el otoño, el invierno, la primavera y el verano.
Los días se suceden en intervalos de ritmos rápidos y pausados, al igual que se da en la naturaleza, pues todo es cíclico.
Una jornada nunca es igual a lo largo del curso, pues nos adaptamos a la temporalidad. Quizás en primavera empecemos el día fuera y luego pasemos un ratito al interior, o lo hagamos al contrario cuando el frío del invierno a primera hora nos lo pone difícil.
Lo que es seguro es que cada día disfrutamos de una larga jornada en el exterior. No sólo en el preciado e indispensable tiempo en blanco, en el que cada niño puede elegir que hacer: Subir a la pinada a explorar, jugar un partido de fútbol o de mate, disfrutar del juego libre y autónomo, saltar en la colchoneta o echar una partida a algún juego de mesa sobre los tatamis.
Sino que muchas de nuestras clases y tareas de concentración se desplazan al aula exterior. Podemos hacer música al ritmo que nos marcan los pájaros o hacer matemáticas bañados por los rayos del sol. ¡No hay mejor laboratorio para hacer ciencia que la sombra de un árbol y la observación de la fauna y flora silvestre! ¡No hay mejor clase de psicomotricidad que aquella que se da en la irregularidad de las piedras y los troncos del árbol!
En taller biográfico (nuestra asignatura continua de trabajo emocional y personal) integramos a través de la experiencia viva y significativa. Sentimos a través del cuerpo y nunca de forma tan intensa cómo cuando realmente estamos conectados con lo que somos: NATURALEZA.
Las excursiones al entorno natural son parte de nuestro día a día, y tenemos la suerte de estar en un emplazamiento único y privilegiado. En cada trimestre podemos disfrutar y celebrar de nuestro equinoccio o solsticio, dando gracias a la madre tierra por darnos vida, acogernos y cuidarnos.
Lo hemos dicho: Abrirnos a la naturaleza y estar en casa y nada nos gusta más en Peñas Blancas que sentirnos en nuestro hogar.